Conocer las enfermedades más frecuentes es la mejor forma de detectarlas a tiempo.
Esta sección no sustituye la consulta veterinaria — es una guía para que puedas reconocer señales de alerta y actuar cuanto antes. Si sospechas que tu perro puede estar enfermo, acude siempre a tu veterinario.
La leishmaniasis es una enfermedad causada por un parásito llamado Leishmania infantum, transmitido por la picadura de un mosquito muy pequeño llamado flebotomo. Es especialmente prevalente en zonas mediterráneas como la nuestra, por lo que en Alicante es una enfermedad a tener muy en cuenta.
Lo más complicado de la leishmania es que puede tardar meses o incluso años en manifestarse — el perro puede estar infectado sin que se note nada a simple vista.
Síntomas más frecuentes:
Pérdida de peso progresiva a pesar de comer con normalidad
Pelaje apagado y caída excesiva
Úlceras o heridas en la piel que no cicatrizan, especialmente en orejas y hocico
Uñas que crecen de forma exagerada y curvada
Inflamación de los ganglios
Cansancio y poca tolerancia al ejercicio
Prevención: La clave está en proteger al perro de las picaduras del flebotomo, que es más activo al atardecer y al amanecer entre primavera y otoño. Usa pipetas, collares antiparasitarios y repelentes específicos de forma continuada. Existe además una vacuna disponible — consúltala con tu veterinario, especialmente si vives en zona de riesgo.
La ehrlichiosis es una infección bacteriana transmitida por la picadura de garrapatas, concretamente por la garrapata marrón del perro. Es más frecuente en primavera y verano, cuando las garrapatas están más activas.
Síntomas más frecuentes:
Fiebre repentina
Apatía y falta de energía
Pérdida de apetito
Sangrados espontáneos: de nariz, encías o en la orina
Inflamación de los ganglios
En casos avanzados, problemas neurológicos
Prevención: La mejor prevención es un control antiparasitario riguroso y continuo — pipetas, collares o comprimidos antiparasitarios que cubran frente a garrapatas. Revisa a tu perro después de paseos por zonas de campo o hierba alta, especialmente en los meses cálidos. Si encuentras una garrapata, retírala correctamente sin aplastarla.
La dirofilariosis está causada por un parásito llamado Dirofilaria immitis que se instala en el corazón y los vasos pulmonares del perro. Se transmite a través de la picadura de mosquitos infectados. Es una enfermedad grave y potencialmente mortal si no se trata a tiempo, y desafortunadamente la zona mediterránea es una de las más afectadas de España.
Síntomas más frecuentes:
Tos persistente, especialmente tras el ejercicio
Cansancio y dificultad para respirar
Intolerancia al esfuerzo — el perro se cansa con actividades que antes hacía sin problema
Abdomen hinchado en casos avanzados
En fases muy avanzadas, desmayos o síncopes
Prevención: Existe una prevención muy eficaz mediante antiparasitarios mensuales o trimestrales en comprimido o pipeta que actúan frente a las larvas del parásito. Es fundamental no interrumpirla, especialmente en los meses de mayor actividad de los mosquitos. Tu veterinario puede indicarte cuál es el más adecuado y hacer una prueba diagnóstica anual para descartar infección.
La tos de la perrera es una infección del tracto respiratorio muy contagiosa entre perros. Se transmite por contacto directo o por el aire en espacios donde coinciden muchos perros: residencias, parques, peluquerías, exposiciones. Su nombre viene precisamente de ahí — se propagaba fácilmente en las perreras.
Síntomas más frecuentes:
Tos seca y persistente, a veces tan intensa que parece que el perro va a vomitar
Secreción nasal
Estornudos frecuentes
En casos leves, el perro sigue activo y con apetito normal
En casos más graves, puede haber fiebre, apatía y pérdida de apetito
Prevención: Existe vacuna disponible, muy recomendable si tu perro frecuenta espacios con otros perros. Evita el contacto con perros que estén tosiendo y extrema la higiene en comederos y bebederos compartidos.
El moquillo es una enfermedad vírica muy grave causada por el virus del moquillo canino. Afecta principalmente a cachorros y perros no vacunados, y puede ser mortal. Afortunadamente, la vacunación ha reducido mucho su incidencia, pero sigue siendo una amenaza real en perros sin protección.
Síntomas más frecuentes:
Secreción ocular y nasal abundante
Fiebre alta
Tos y dificultad respiratoria
Vómitos y diarrea
En fases avanzadas, convulsiones y problemas neurológicos
Prevención: La vacuna del moquillo forma parte del protocolo básico de vacunación — es una de las más importantes que puede recibir tu perro. Mantén el calendario vacunal al día, especialmente en cachorros.
La parvovirosis es otra enfermedad vírica muy grave, especialmente peligrosa en cachorros. El virus es extremadamente resistente en el ambiente y puede sobrevivir meses fuera del organismo, lo que facilita el contagio incluso sin contacto directo entre perros.
Síntomas más frecuentes:
Vómitos intensos y repetidos
Diarrea con sangre de olor muy fuerte y característico
Fiebre alta
Apatía extrema y debilidad
Deshidratación rápida — es una emergencia veterinaria
Prevención: La vacuna es la única protección real y eficaz. Los cachorros deben seguir el protocolo vacunal desde las primeras semanas de vida. Evita llevar a un cachorro no vacunado a zonas frecuentadas por otros perros.
La otitis es la inflamación del oído, una de las consultas veterinarias más habituales. Puede estar causada por bacterias, hongos, ácaros, alergias o simplemente por acumulación de humedad y suciedad. Las razas con orejas caídas o con mucho pelo en el canal auditivo son más propensas.
Síntomas más frecuentes:
Rascado constante de la oreja
Sacudidas frecuentes de cabeza
Mal olor en el oído
Secreción oscura o amarillenta
Enrojecimiento o inflamación visible en la oreja
Prevención: Limpia los oídos de tu perro de forma regular con productos específicos, especialmente tras el baño o el contacto con el agua. Sécalos bien y revísalos periódicamente. Si notas cualquier señal, acude al veterinario antes de que se cronifique.
La dermatitis atópica es una enfermedad alérgica crónica de la piel, muy frecuente en perros. El sistema inmunitario reacciona de forma exagerada frente a ciertos alérgenos del entorno — polen, ácaros del polvo, hongos ambientales — provocando picor e inflamación cutánea. Tiene predisposición genética y suele aparecer entre el primer y tercer año de vida.
Síntomas más frecuentes:
Picor intenso y constante
Lamido excesivo de patas, ingles y abdomen
Enrojecimiento e irritación de la piel
Pérdida de pelo en las zonas afectadas
Infecciones de piel secundarias por el rascado continuo
Prevención: No tiene una prevención directa al tener componente genético, pero sí se puede controlar. Un diagnóstico temprano, una dieta adecuada y el control de los alérgenos del entorno marcan una gran diferencia en la calidad de vida del perro. Tu veterinario puede orientarte sobre tratamientos y manejo a largo plazo.
La gastroenteritis es la inflamación del estómago e intestinos, y es una de las causas más frecuentes de consulta veterinaria. Puede tener múltiples desencadenantes: un cambio brusco de alimentación, ingestión de algo en mal estado, infecciones víricas o bacterianas, o incluso estrés.
Síntomas más frecuentes:
Vómitos, con o sin sangre
Diarrea, con o sin sangre
Dolor abdominal — el perro puede estar encogido o no querer que le toquen la barriga
Inapetencia
Decaimiento general
Prevención: Evita los cambios bruscos de alimentación — cualquier transición a una dieta nueva debe hacerse de forma gradual a lo largo de varios días. Controla lo que tu perro encuentra y olfatea en la calle, y no le ofrezcas comida humana de forma habitual. Si los síntomas son intensos, hay sangre o duran más de 24 horas, acude al veterinario sin esperar.
Recuerda: esta guía es orientativa. Ante cualquier síntoma que te preocupe, la mejor decisión siempre es consultar con tu veterinario. 🐾